Definir la poesía es una tarea difícil porque entra en juego la subjetividad del poeta. Definir el arte es otro de los problemas, puesto que sus barreras cada día se hacen más confusas. Pero podemos comenzar por recurrir a Dylan Thomas quien define la poesía: “Como todo aquellos que nos hace reír o llorar o bostezar o que haga que se nos ponga la piel de gallina” Shelley decía que era a la vez “el centro y la circunferencia del conocimiento”. Esperar a que la poesía se explique a sí misma es una vía totalmente difícil por lo intrincada que pueda ser la respuesta; pero tampoco voy a recurrir a una respuesta de colegial, con el supuesto que la poesía, sea el
arte de escribir en verso o en prosa nuestros sentimientos más elevados. En el prólogo de su libro “LOS CONJURADOS” Borges declara que: “Escribir un poema es ensayar una magia menor. El lenguaje es instrumento de esa magia, el lenguaje es azas misterioso” Borges le da un sentido taumatúrgico al poema y por extensión al poeta, quien como hacedor de esa magia es un ser especial, en el sentido que es un hombre con mayor sensibilidad que el común de la gente. Borges eleva al poeta a la categoría de mago, pequeño mago, que no está dispuesto a transar con la realidad. El poeta más que prestidigitador de palabras, es el mago al cual la revelación le abre los caminos al conocimiento. La poesía es magia, magia turbadora o diáfana
martes, agosto 23, 2005
QUÉ ES CREAR UN POEMA?
Rilke en sus cartas a un joven poeta, dice: “una obra de arte es buena cuando nace de la necesidad” y en algún momento todos hemos tenido la necesidad de escribir para exorcizar fantasmas o demonios, o por la razón que sea. Rilke es categórico en su frase, que por lo demás es cierta, la poesía u otra obra de arte, nace de nuestros más profundos sentimientos, miedos certezas, alegrías, el drama humano que nunca acaba de asombrarnos. Y este drama es la materia prima del poema, en cuanto a la naturaleza interna y confesional, donde nos hablamos en secreto y dibujamos la realidad en nosotros mismos, en nuestra piel, en nuestros ojos insomnes a la palabra, esperando la magia que muchas veces no llega, que martilla nuestras noches con esa visión perturbadora de un ocaso aglutinante que pide a gritos absolverlo de su en cadenada costumbre. Mundo sensorial que se manifiesta golpe. El poeta se enfrenta a su propia naturaleza, a su propia carroña, que lo puede convertir en un buitre de sí mismo o en un Prometeo incomprendido. ¿Poemador o creador? Sentimientos encontrados frente al mundo, a lo real. Cabe decir que el poema no sólo se encuentra en la página que la alberga; sino que también vive fuera de ella, ¿cómo es esto? La poesía experimenta libertad, La poesía existe fuera del poema, en una puesta de sol, en una mujer etc. Son poemas no escritos, poemas-instantáneas que perecerán luego del momento, fotos veladas que jamás serán imágenes, acaso lo más poético de la poesía, en tiempos en que el arte es un auto que va a mil por horas. En un sentido más amplio el poema no es sino la conformación feliz de frases y sonidos que cobran sentido; de música que nos enamora, nos seduce, palabras que cargan una melodía especial, un temperamento particular. Relleno sanitario de grandes palacios, donde lo humano es olvido y desconcierto. El fondo y la forma se unifica en palabras esenciales en un qué y cómo decir. Para escribir no hay fórmulas ni recetas, La poseía es libertad y debe brotar así, de la forma en que se presente. El poeta no aprende su oficio en un aula universitaria, ni en una biblioteca pública. El poeta es un elegido, un hombre con gran sensibilidad, que sobre pasa al común de la gente, un observador aturdido de la realidad. Salvatore Cuasimodo decía: “que el nacimiento de un poeta es siempre un acto de desorden”. En un mundo donde todo tiene un número, y el orden es sinónimo de salud mental, el poeta pone de cabeza al mundo, va a la búsqueda de paraísos perdidos. Dentro de una sociedad ordenada alfabéticamente, el poeta es un marginal, un librepensador al que la autodestrucción lo escarba. Está en constante coqueteo con la muerte; y la sociedad se defiende de ellos excomulgándolos y desterrándolos, claro que esto no es una regla, pero no podemos negar la herencia Rimbauniana, ni romántica donde se sigue forjando mucha poesía, donde se sacan las poses de poetas malditos, Aún no nos hemos destetado del romanticismo alemán ni de los simbolistas; hombres que escandalizaron a su época y que hicieron de sus vidas poesía y de la poesía un grito al hombre, para salir a lo abierto y de lo abierto una necesidad para las nuevas generaciones. Muchos dieron su vida, se inmolaron en nombre del arte y vieron en las palabras el fuego prometeico, el cual iluminaría la oscuridad de nuestros caminos.
El poeta es un equilibrista, un sonámbulo que camina entre fieras. El vacío es su afición y no encuentra más desconcierto que en la rutina. La costumbre es el talón de Aquiles del creador. Enfrentamiento constante con el abismo, y de ese abismo que puede ser cruel o dulce -abismo que no es más que su propio ser- es de donde extrae el maná o la miel para sus cantos. La poesía será su extraviada amante. Ella lo llevará a conocer la voluptuosidad del infierno y la desidia del paraíso.
El poeta es un equilibrista, un sonámbulo que camina entre fieras. El vacío es su afición y no encuentra más desconcierto que en la rutina. La costumbre es el talón de Aquiles del creador. Enfrentamiento constante con el abismo, y de ese abismo que puede ser cruel o dulce -abismo que no es más que su propio ser- es de donde extrae el maná o la miel para sus cantos. La poesía será su extraviada amante. Ella lo llevará a conocer la voluptuosidad del infierno y la desidia del paraíso.
CONFESIONES

Confesaste
Que creer en los hombres es perder el tiempo
Que la ternura suele gastase con el roce de las estrellas
Que tuya es la mano
Que gobierna las almas de los prometeos encadenados
Que apuestan el fuego por un beso en las cantinas
La palabra inocente nos cubre de sudor
Y en el ágape el poema desnuda su verdadero nombre
A veces eres una diosa pordiosera
Que te alimentas de la soledad y los abismos
Eres un fantasma que se esconde tras un sol encendido
Mientras mil gaviotas vuelan hacia la luna
No hay ciencia que compruebe el arcano silencio de tu aliento
Algunos dirán que no te amé, que un odiotierno
Encendía mis catedrales nocturnas
Que mi sombra solo buscaba tu sombra para soportar la luz
Que una noche te quemé hasta la última palabra
Y es verdad por que el odio es el amor más puro y la muerte la vida en plenitud
Me confesaste que tu ángel de la guarda quiso violar tu soledad
Y que renunciaste a él, como se renuncia a la lluvia
Te dolía, todo era dolor, como cuando tenías catorce años
Y cinco minutos de experiencia
Camino sobre esta noche sin edad
Llamándote, esculpiendo mi nostalgia bajo la luna confidente
Y ya no importa que me crean….
RUINAS CIRCULARES
Ruina idolatrada de la noche
Nuevamente vuelvo a ser y vuelvo a tocar
Con mis manos el filo de las estrellas
Diáfana realidad
Fluctuante
Cuando el tiempo destruye los tempos
Lloran las aves que no pueden volar
Mueren las estrellas en calles olvidadas
Ebrias estrellas que el celo no puede soportar
Y mi cuerpo es sombra de la sombra
Es ahora cueva de mus desvelos
La flor que delató el paraíso
Es devorada por el fuego del amor
Cuando todo está en silencio
Se puede oír la agitación de las flores que saben que mañana van a marchitarse
la mañana le pide a la tarde su corona de arco iris
Desde nuestras trincheras aguardamos que de esta surrealidad renazca la ternura
Lee en mi silencio la palabra que buscas, mata mi rabia
Vuelve a escribir el evangelio y moriré florecido en tu sonrisa
Mañana otras calles serán las que me esperen.
Nuevamente vuelvo a ser y vuelvo a tocar
Con mis manos el filo de las estrellas
Diáfana realidad
Fluctuante
Cuando el tiempo destruye los tempos
Lloran las aves que no pueden volar
Mueren las estrellas en calles olvidadas
Ebrias estrellas que el celo no puede soportar
Y mi cuerpo es sombra de la sombra
Es ahora cueva de mus desvelos
La flor que delató el paraíso
Es devorada por el fuego del amor
Cuando todo está en silencio
Se puede oír la agitación de las flores que saben que mañana van a marchitarse
la mañana le pide a la tarde su corona de arco iris
Desde nuestras trincheras aguardamos que de esta surrealidad renazca la ternura
Lee en mi silencio la palabra que buscas, mata mi rabia
Vuelve a escribir el evangelio y moriré florecido en tu sonrisa
Mañana otras calles serán las que me esperen.
lunes, agosto 22, 2005
Reina del hastio
Reinas en medio del hastío en medio del barullo de las aves antropófagas y los buitres que carcomen el vientre de la diosa Luna
Todas las páginas no abarcarían un minuto de tu historia
En el pajar la aguja que cocerá los versos de los poetas
El significado de la palabra clandestino
Se perdió entre tus leyes de hombres y bestias
El verbo es la brújula de los magos
Los castillos se alzan a mitad de la noche
Y la nostalgia por la primavera te vuelve vulnerable
Muñeca rota en complicidad con los dioses
Sonámbula entre sonámbulos sueñas con un clandestino prostíbulo donde quizá conozcas a tu príncipe azul
Hacedora de mareas, diseñadora del desespero y pálpito de sábanas sedadas al amo
quien pudiera pintar tu cabellera que cubre la noche
Tu velo de novia en luto
desarraigo de la luz
quien pudiera pintar tus ojos lunares a mitad de esta noche
quien pudiera contener los mares
cuando leviatán se agita de celos
vivir con tu sombra macabra resuelta y sin reproche
y señalizar el camino a los cielos
cantar tu historia en los bares
como sacerdote pagano en tu culto.
Todas las páginas no abarcarían un minuto de tu historia
En el pajar la aguja que cocerá los versos de los poetas
El significado de la palabra clandestino
Se perdió entre tus leyes de hombres y bestias
El verbo es la brújula de los magos
Los castillos se alzan a mitad de la noche
Y la nostalgia por la primavera te vuelve vulnerable
Muñeca rota en complicidad con los dioses
Sonámbula entre sonámbulos sueñas con un clandestino prostíbulo donde quizá conozcas a tu príncipe azul
Hacedora de mareas, diseñadora del desespero y pálpito de sábanas sedadas al amo
quien pudiera pintar tu cabellera que cubre la noche
Tu velo de novia en luto
desarraigo de la luz
quien pudiera pintar tus ojos lunares a mitad de esta noche
quien pudiera contener los mares
cuando leviatán se agita de celos
vivir con tu sombra macabra resuelta y sin reproche
y señalizar el camino a los cielos
cantar tu historia en los bares
como sacerdote pagano en tu culto.
TE IUBEST
Te amo
en todas las lenguas
en cada silencio que se entromete
te amo desde mi torre de marfil
de cara al mar
perdido en el oleaje de tus cabellos, yo te amo.
y tanta es mi hambre que me
alimento con cada una de tus sílabas
la noche es una estampida de leones
el día , un silencio en llamas.
en todas las lenguas
en cada silencio que se entromete
te amo desde mi torre de marfil
de cara al mar
perdido en el oleaje de tus cabellos, yo te amo.
y tanta es mi hambre que me
alimento con cada una de tus sílabas
la noche es una estampida de leones
el día , un silencio en llamas.
III
Mi voz falsifica el silencio
En cada vórtice del miedo se alzan torres de melancolía
Tu perfil se asoma desde la antigua noche
Cual diosa caída en desgracia
Aturdida de rincones
Cual epifanía sollozante en un cielo sin piso
Conociste los prostíbulos del cielo y del miedo
El hambre en la oquedad de tu cuerpo
La que antes era dulce néctar
hoy es el acre sabor de las frutas descompuestas.
Donde quedó el miedo
Hay una zarza ardiente
Que nos susurra melodías y fábulas de dioses
Pero por ti,
Dejé a mi dios,
Dejé mis creencias, el catálogo de religiones que inculcaron nuestros padres
Porque bastaba con tu cruz apolillada
Con tu sexo sin dogmas, herida abierta al sosiego
Y es Buda y Alah y YHWH, Oriente Medio y la cristiandad
Los dioses en los extramuros del paraíso
Toda una guerra santa en tu mirada perdida por las calles
Y yo arrojado al Taigeto por tu fe
Donde canto esta canción aunque no te sepa
Aunque tu cuerpo habite en los crepúsculos,
Aunque seas la sátrapa de mi alma poesía
En cada vórtice del miedo de alzan torres de melancolía
Tus pasos agitan la hojarasca del insomnio
Que son candiles de vestales y caracolas
Tu perfil asoma desde la antigua noche
Donde la urdimbre de tus ojos reflejan orgasmos y penas
La tibieza de tu piel marmórea
Las metáforas ardientes de tu silencio donde se empoza mi soledad
Porque eres un agudo relámpago que parte en dos el paraíso
Virgen ardiente del holocausto, pan de los elegidos
Alimento maldito conjuro y exorcismo
Dulce logos en apuros¡
MI confesión de lunarios y flores roídas por el pasmo ¡
Diosa de los lupanares envilecidos¡
Plegaria al vacío, moldura del génesis¡
Penélope de rimas y metros poesía ¡
De melodías y estridencias que besan y muerden las mejilla de la noche.
En cada vórtice del miedo se alzan torres de melancolía
Tu perfil se asoma desde la antigua noche
Cual diosa caída en desgracia
Aturdida de rincones
Cual epifanía sollozante en un cielo sin piso
Conociste los prostíbulos del cielo y del miedo
El hambre en la oquedad de tu cuerpo
La que antes era dulce néctar
hoy es el acre sabor de las frutas descompuestas.
Donde quedó el miedo
Hay una zarza ardiente
Que nos susurra melodías y fábulas de dioses
Pero por ti,
Dejé a mi dios,
Dejé mis creencias, el catálogo de religiones que inculcaron nuestros padres
Porque bastaba con tu cruz apolillada
Con tu sexo sin dogmas, herida abierta al sosiego
Y es Buda y Alah y YHWH, Oriente Medio y la cristiandad
Los dioses en los extramuros del paraíso
Toda una guerra santa en tu mirada perdida por las calles
Y yo arrojado al Taigeto por tu fe
Donde canto esta canción aunque no te sepa
Aunque tu cuerpo habite en los crepúsculos,
Aunque seas la sátrapa de mi alma poesía
En cada vórtice del miedo de alzan torres de melancolía
Tus pasos agitan la hojarasca del insomnio
Que son candiles de vestales y caracolas
Tu perfil asoma desde la antigua noche
Donde la urdimbre de tus ojos reflejan orgasmos y penas
La tibieza de tu piel marmórea
Las metáforas ardientes de tu silencio donde se empoza mi soledad
Porque eres un agudo relámpago que parte en dos el paraíso
Virgen ardiente del holocausto, pan de los elegidos
Alimento maldito conjuro y exorcismo
Dulce logos en apuros¡
MI confesión de lunarios y flores roídas por el pasmo ¡
Diosa de los lupanares envilecidos¡
Plegaria al vacío, moldura del génesis¡
Penélope de rimas y metros poesía ¡
De melodías y estridencias que besan y muerden las mejilla de la noche.
domingo, agosto 21, 2005
TESEO
Soy Teseo hijo de una ardiente noche
Tal vez hijo de un rey o un mendigo, no lo sé
Sólo conozco mi destino execrable
Y a estas caracolas dormidas
A orillas de un tibio laberinto
Y he nacido para penetrar en el
Cual anegado amante de las ninfas
Oigo un mugido taciturno
En medio de una noche circular
Y el punto fijo es una morada celeste en la esperanza
¡ He de dar muerte al habitante del incestuoso laberinto ¡
Es mi destino de héroe-villano
Matar al minotauro -noble bestia que pasta en mis sueños
Carnes de vírgenes adolescentes-
Aquel triste hombre-bestia se bate a duelo
Con su sombra, desea ser Uno
En la ubicuidad de los espejos
Donde moran los demás que creen ser él
Mi espada ha de vomitar estrellas
Y rasgar las nebulosas candentes
Sufrir la fosca lobreguez de este ciego laberinto
Que muge por una muerte digna
Pero ¡ Oh Ariadna ¡He de derramar tu sangre
Por el vasto patio de este edificio silente
¡ No hay puertas, no hay ventanas ¡
Tú Ariadna que propiciaste el amor de un héroe
¿ Cómo huir de la celada ?
¿ No habrás despertado a la verdadera bestia ?
¿ No habrás engendrado en mi
Un fosco laberinto de impiedades y ternuras
De silencios roídos por el miedo ?
¿ No seré yo el minotauro cautivo
En la máscara de un héroe o en el ciego
Laberinto del pasado ?
¿ No vendrá, acaso, el verdadero rey Teseo
A reclamar mi osamenta sagrada y sin vida ?
Cómo asegurarme el mármol en la memoria,
Cómo no ser la cicatriz futura de la espada
¿Seré yo el laberinto, o el animal que muge
por una humanidad alquilada ?
Cómo saberlo
¿Y tú Ariadna ? Qué harás con tus níveas manos
¿ Asirás con fuerza el hilo macabro de este poema
O desollarás el viento de mis ojos ?
Tú que me cociste con tu hilo de planta
A un costado de la muerte.
Todos somos sombras en cualquier laberinto
Poemadores del instante
Y este recitar de oleaje es inclemente con mis versos
Que le arrancan los ojos mates a la luna.
¡ Oh Ariadna, y si es tu cuerpo un sueño inmemorial ¡
Si tus ojos son la ceguera de mi mundo,
De la láctea esmeralda de mi noche
Estoy en medio de estas paredes que se curvan en lo infinito
Y calcinan las ventanas del horizonte
Estoy parado frente a una sombra blasfema
Feroz como paloma en libertad
Blandiendo el arma del amor
Rumiando una plegaria por mi
Y he sentido su cariño de bestia negada
He visto sus luminosos cuernos
¿ O eran acaso sus ojos ?
En la concavidad de mis manos
He desvestido sus lágrimas, he bebido su dolor.
En la noche más solitaria lo he oído llorar por la mujer
Que perdió bajo un crepúsculo crápula
Y me he dado cuenta que soy yo el Minotauro
He de morir bajo el acero de un rey bizarro
Las noches ya no se parecen a mi laberinto
Las puertas conducen a los arcanos
Detrás de un calcinado amanecer
Se erguirá el enlutado velamen de la noche.
ARGONAUTA INSOMNE
Te busqué en la soledad
de mis expediciones marinas
En mis viajes de argonauta extraviado
Y tú, pletórica de gracia
Artemisa de los sueños
Escultora del deseo
de antes y después
Cuánto tiempo perdido
en los brazos de Circe
Una noche mas de insomnio
y te habré esculpido
Terriblemente perfecta.
“I wish you were here”
Pink Floyd
SAUDADE
Tu cuerpo era un cuarto oscuro
Un desafío a la luz
Donde las aves migraban para morir
Palabra seducida
Almíbar en mi lengua llena de ti
Sólo quedaba la saudade
Tantear la oscuridad de tu cuerpo en mi memoria.
Tal vez hijo de un rey o un mendigo, no lo sé
Sólo conozco mi destino execrable
Y a estas caracolas dormidas
A orillas de un tibio laberinto
Y he nacido para penetrar en el
Cual anegado amante de las ninfas
Oigo un mugido taciturno
En medio de una noche circular
Y el punto fijo es una morada celeste en la esperanza
¡ He de dar muerte al habitante del incestuoso laberinto ¡
Es mi destino de héroe-villano
Matar al minotauro -noble bestia que pasta en mis sueños
Carnes de vírgenes adolescentes-
Aquel triste hombre-bestia se bate a duelo
Con su sombra, desea ser Uno
En la ubicuidad de los espejos
Donde moran los demás que creen ser él
Mi espada ha de vomitar estrellas
Y rasgar las nebulosas candentes
Sufrir la fosca lobreguez de este ciego laberinto
Que muge por una muerte digna
Pero ¡ Oh Ariadna ¡He de derramar tu sangre
Por el vasto patio de este edificio silente
¡ No hay puertas, no hay ventanas ¡
Tú Ariadna que propiciaste el amor de un héroe
¿ Cómo huir de la celada ?
¿ No habrás despertado a la verdadera bestia ?
¿ No habrás engendrado en mi
Un fosco laberinto de impiedades y ternuras
De silencios roídos por el miedo ?
¿ No seré yo el minotauro cautivo
En la máscara de un héroe o en el ciego
Laberinto del pasado ?
¿ No vendrá, acaso, el verdadero rey Teseo
A reclamar mi osamenta sagrada y sin vida ?
Cómo asegurarme el mármol en la memoria,
Cómo no ser la cicatriz futura de la espada
¿Seré yo el laberinto, o el animal que muge
por una humanidad alquilada ?
Cómo saberlo
¿Y tú Ariadna ? Qué harás con tus níveas manos
¿ Asirás con fuerza el hilo macabro de este poema
O desollarás el viento de mis ojos ?
Tú que me cociste con tu hilo de planta
A un costado de la muerte.
Todos somos sombras en cualquier laberinto
Poemadores del instante
Y este recitar de oleaje es inclemente con mis versos
Que le arrancan los ojos mates a la luna.
¡ Oh Ariadna, y si es tu cuerpo un sueño inmemorial ¡
Si tus ojos son la ceguera de mi mundo,
De la láctea esmeralda de mi noche
Estoy en medio de estas paredes que se curvan en lo infinito
Y calcinan las ventanas del horizonte
Estoy parado frente a una sombra blasfema
Feroz como paloma en libertad
Blandiendo el arma del amor
Rumiando una plegaria por mi
Y he sentido su cariño de bestia negada
He visto sus luminosos cuernos
¿ O eran acaso sus ojos ?
En la concavidad de mis manos
He desvestido sus lágrimas, he bebido su dolor.
En la noche más solitaria lo he oído llorar por la mujer
Que perdió bajo un crepúsculo crápula
Y me he dado cuenta que soy yo el Minotauro
He de morir bajo el acero de un rey bizarro
Las noches ya no se parecen a mi laberinto
Las puertas conducen a los arcanos
Detrás de un calcinado amanecer
Se erguirá el enlutado velamen de la noche.
ARGONAUTA INSOMNE
Te busqué en la soledad
de mis expediciones marinas
En mis viajes de argonauta extraviado
Y tú, pletórica de gracia
Artemisa de los sueños
Escultora del deseo
de antes y después
Cuánto tiempo perdido
en los brazos de Circe
Una noche mas de insomnio
y te habré esculpido
Terriblemente perfecta.
“I wish you were here”
Pink Floyd
SAUDADE
Tu cuerpo era un cuarto oscuro
Un desafío a la luz
Donde las aves migraban para morir
Palabra seducida
Almíbar en mi lengua llena de ti
Sólo quedaba la saudade
Tantear la oscuridad de tu cuerpo en mi memoria.
SER RIO
Como quisiera se río
Río dialéctico
Amigo de la sal que cubre tu cuerpo
Sí, porque tu origen es el mar
Terrible Afrodita
Que se subleva a su elemento
Ninfa de ciudades sublunares
Yo te busco a ti,
Como el río busca su mar,
Como la semilla su fértil campo
Como el sol su luna en el crepúsculo
Anochece
Finalmente puedo decir
Que soy el río
Que le confesó a Heráclito su secreto dialéctico
Que inició a Siddarta en la sabiduría del bosque
Que soy el río
Que se llevó los sueños libertarios de Heraud
Soy el terrible río sediento que busca incansable su húmeda patria salada.
Río dialéctico
Amigo de la sal que cubre tu cuerpo
Sí, porque tu origen es el mar
Terrible Afrodita
Que se subleva a su elemento
Ninfa de ciudades sublunares
Yo te busco a ti,
Como el río busca su mar,
Como la semilla su fértil campo
Como el sol su luna en el crepúsculo
Anochece
Finalmente puedo decir
Que soy el río
Que le confesó a Heráclito su secreto dialéctico
Que inició a Siddarta en la sabiduría del bosque
Que soy el río
Que se llevó los sueños libertarios de Heraud
Soy el terrible río sediento que busca incansable su húmeda patria salada.
PARAÍSO EN VENTA
No cierres aún tu herida
Deja que entre con todo el Maná de mi dolor
Deja que plante mi esperanza en el oscuro bosque de tu silencio
¿ Dónde están Marx, Hegel, Jesuscristo ?
¿Dónde están ustedes que nos hicieron creer que hombre es algo más que un pobre mono desnudo?
.
Gallo, delator de Pedro
Amigo reptilíneo
Bípedo madrugador, coronado y destronado
Qué reloj no es tu enemigo
¿ O es que entre ustedes hay un complot contra el hombre y su precariedad ?
.
Deja que entre con todo el Maná de mi dolor
Deja que plante mi esperanza en el oscuro bosque de tu silencio
¿ Dónde están Marx, Hegel, Jesuscristo ?
¿Dónde están ustedes que nos hicieron creer que hombre es algo más que un pobre mono desnudo?
.
Gallo, delator de Pedro
Amigo reptilíneo
Bípedo madrugador, coronado y destronado
Qué reloj no es tu enemigo
¿ O es que entre ustedes hay un complot contra el hombre y su precariedad ?
.
CORDELIA
Asimilando los golpes de la nada y pariendo
Pequeñas piedritas doradas
Escribe de a pie y en frío
Poemas muertos
Porque ella es el poema
Patria o muerte en la cálida tierra de su sexo
Escriba de la noche
Aborta versos aterrados
Su sombra desangra cada sábado, la doliente abertura de su genio
Ella habita olvidada una extraña estatua ecuestre
Ella nunca pudo montar más que el viento.
Pequeñas piedritas doradas
Escribe de a pie y en frío
Poemas muertos
Porque ella es el poema
Patria o muerte en la cálida tierra de su sexo
Escriba de la noche
Aborta versos aterrados
Su sombra desangra cada sábado, la doliente abertura de su genio
Ella habita olvidada una extraña estatua ecuestre
Ella nunca pudo montar más que el viento.
sábado, agosto 13, 2005
CARTAS A DOS JOVENES POETAS
Lady pepa/ Marcahuasi / Amazonas
Efervescencia paquidérmica,
Colllestone
Gurú de prostíbulo hijo del royhpnol
¡ Oh diosa del fuego Vestal impía
¡Allí tienen una novela¿
Nosotros tenemos una sola patria y es la poesía
Y no son precisos los cables en nuestros cerebros
Porque la magia no se destruye, se transforma, como tu Eduardo
Están siendo transformado, por no sé que telúricas fuerzas
Peri que bueno que tus pasos se conviertan en trozos de caminos, que inevitablemente te llevaran a tu centro, como diría el gigante Borges, y que por eso era necesario tu partida, en el Amazonas bajo una tarde crepuscular como yo la imagino y lleno de “saudade” te sumergías en los caudales de nuestras vivencias, pues ahora en el ombligo del mundo, buscarás el mas adecuado lugar para leer, este gran aliento mio…
¡Y por qué Monparnasse, por qué el Grenwich Village, Buenos Aires
Y no Comas? La disparatada maquina de leer
Debemos asumir la tos seca de Rybeiro, Moro, Eielson,
Asumir al Balzac como legado francés ¡ Salud con un café negro¡
Dejemos las obscenas teorías del saber, y dediquémonos a lo que sabemos hacer muy bien : vivir, fundar un imperio de palabras que inevitablemente se ira abajo, de eso se encargara la modernidad, pero antes forjaremos LA PATRIA GRANDE . Los nombres dela amor cambian como los días…. Hoy, Tagore, ¿recuerdas Jhon? Frank Zappa. Onetti, Jean Luc Godart, la felicidad se desplaza ayer era el reino mágico de la puerta, “La corte del rey·, “ El lenguaje universal”, Plaza Bolívar y nuestro digno emancipador borracho hasta su culo, unos lances y ¡ a cruzar las puertas de la percepción¡ El tío Robert y su elixir suburbano y selvático, monumental que nos hizo creer en los dioses o mejor , despertó nuestra divinidad : LA POESÍA Y EL ARTE
PRIMER CAP….
A USTEDES
Efervescencia paquidérmica,
Colllestone
Gurú de prostíbulo hijo del royhpnol
¡ Oh diosa del fuego Vestal impía
¡Allí tienen una novela¿
Nosotros tenemos una sola patria y es la poesía
Y no son precisos los cables en nuestros cerebros
Porque la magia no se destruye, se transforma, como tu Eduardo
Están siendo transformado, por no sé que telúricas fuerzas
Peri que bueno que tus pasos se conviertan en trozos de caminos, que inevitablemente te llevaran a tu centro, como diría el gigante Borges, y que por eso era necesario tu partida, en el Amazonas bajo una tarde crepuscular como yo la imagino y lleno de “saudade” te sumergías en los caudales de nuestras vivencias, pues ahora en el ombligo del mundo, buscarás el mas adecuado lugar para leer, este gran aliento mio…
¡Y por qué Monparnasse, por qué el Grenwich Village, Buenos Aires
Y no Comas? La disparatada maquina de leer
Debemos asumir la tos seca de Rybeiro, Moro, Eielson,
Asumir al Balzac como legado francés ¡ Salud con un café negro¡
Dejemos las obscenas teorías del saber, y dediquémonos a lo que sabemos hacer muy bien : vivir, fundar un imperio de palabras que inevitablemente se ira abajo, de eso se encargara la modernidad, pero antes forjaremos LA PATRIA GRANDE . Los nombres dela amor cambian como los días…. Hoy, Tagore, ¿recuerdas Jhon? Frank Zappa. Onetti, Jean Luc Godart, la felicidad se desplaza ayer era el reino mágico de la puerta, “La corte del rey·, “ El lenguaje universal”, Plaza Bolívar y nuestro digno emancipador borracho hasta su culo, unos lances y ¡ a cruzar las puertas de la percepción¡ El tío Robert y su elixir suburbano y selvático, monumental que nos hizo creer en los dioses o mejor , despertó nuestra divinidad : LA POESÍA Y EL ARTE
PRIMER CAP….
A USTEDES
DIARIO DE PERSÉFONE
Las calles se convierten en vana sombra al paso florido
De la estepa verde de tu cuerpo
Has aniquilado la dulzura de los frutos
Descifrado la soledad en la muchedumbre
Has vuelto del arcano de la muerte
Bajo la osamenta
De la noche
Los cuervos anidan en los corazones de las frías catedrales
Y reinas en Lima, ninfa de los bares defenestrados de toda mitología
Y espantapájaros olvidados en ayeres casi vacíos como los hoy y nunca ve re tu rostro de luna en las acuarias esperas de tu natalicio
La distancia se presume inocente de tu rapto De esas huellas con las que has sellado todos los caminos
Ni el rastro de estrellas dejadas me harán volver
A ti, y que dolor, expresarlo, que dolor no sentirlo de veras¡
Y no poder voltear
Pasado y futuro muerte y agonía
Desmembramiento de los pétalos
Corral de las estrellas
Bandadas de gritos ahítos de dolor
Cuna sin canción, melodías naufragadas en oídos sordos
Habla Perséfone :
Musa de la primavera y el frío viento que abriga mi estar
Reina de los helados tugurios del Hades
Mi cuidad es el hades mis calles, mis esquinas , mis edificios tuertos
El santo oficio de la muerte es mi leyenda
Extrema unción al que nace por la prisa
Pétreas plazas sudando el domingo y la mañana de saxo extraviada en los bolsillos ahuecados de los inquilinos de la urbe estática
Fui raptada por el señor de la noche
Y me enseñó melodías y poemas, canciones que alegraban los corazones invernales
Fui elegida por él para reinar en las plutónicas noches de Lima
Las calles improvisan la noche y llevan al puerto donde la belleza es un mito
Aquí abajo en Lima , también hay un mar lleno de sirenas de falsos escotes
Los grillos sueltan su canción en tono de Blues, hay zampoñas y quenas y una batería rítmica acompasando cuerpos de bellas sirenas tatuadas en esquinas lúgubres sus roncas voces procuran imitar la dulzura de mis flautas, los acordes de mi címbalos
Cada tiempo caen en batidas y en, mazmorras y elevan plegarias a mi
¡Su Reina ¡
Salgo bajo palabra a matar mi rabia
A escandir mis versos, a sorber de las ubres de la nohe
La ambrosía que la envuelve
Mi voz es como el río dialéctico
Retorna irreparablemente a tu nombre
Y tu nombre es zozobra y carne en medio de mi
Yo contengo los mares subterráneos
Yo retengo en los espejos toda la belleza de la caterva ciega
Esclavo de mi carne
Último defensor de mis apetitos
Invoco el poder del estío
Mi amor ha anidado en la alta ventana de la noche
Donde el cuervo responde mis preguntas
Y tus ojos de luna y rimel observan tras el sueño de las pepas
En Lima hay bares sin salida
Bares que respiran incienso, bares palpitantes bombeando raudales de vino y alcohol, células vivas de la ciudad evenecente
Conforman el esqueleto las calles y las páncreas llenas de alegría
Y los pulmones ahítos de madreselvas y cientos de corazones unísonos
La soledad baila y goza en medio de la gente
Yo froto tus ojos regentes, tus lunas infinitas carcomidas por el sueño
Y veo tu silueta bailando al compás
De viejas guitarras
Por que ha de estar triste mi alma
Si aún recuerdo tus ojos y mato las noches
Desenterrando vestigios de amores surreales
Ruinas en donde la ternura es solo un recuerdo
Una prehistoria de camas vírgenes
Vestigios de tu cuerpo en mi memoria y tu piel alfombrando mis noches
Ardiendo en místicos altares
Tabernáculo sediento de dioses
hombres como arena en medio de la tempestad
hombres articulados hilos y alambres, estación sin tiempo de llegada
remota cólera del tiempo que nos golpea
y envejece sin nosotros
Por que ha de estar triste mi alma
Si en el monte de Collao eras una zarza ardiendo para mi
Lumbrera Estigia apostando la felicidad
Creando la liturgia que había que dedicarte
Poemas fatuos alumbrando la tibia marea del sur
Escolásticos gemidos en la estridencia del día
Góticos cantos para goliardos amigos
Y tú en medio, regentando mi vieja manía de acordarme de ti
En medio tú, como un faro tramposo
Que me guía a la zozobra en las rocosas costas del presente
De la estepa verde de tu cuerpo
Has aniquilado la dulzura de los frutos
Descifrado la soledad en la muchedumbre
Has vuelto del arcano de la muerte
Bajo la osamenta
De la noche
Los cuervos anidan en los corazones de las frías catedrales
Y reinas en Lima, ninfa de los bares defenestrados de toda mitología
Y espantapájaros olvidados en ayeres casi vacíos como los hoy y nunca ve re tu rostro de luna en las acuarias esperas de tu natalicio
La distancia se presume inocente de tu rapto De esas huellas con las que has sellado todos los caminos
Ni el rastro de estrellas dejadas me harán volver
A ti, y que dolor, expresarlo, que dolor no sentirlo de veras¡
Y no poder voltear
Pasado y futuro muerte y agonía
Desmembramiento de los pétalos
Corral de las estrellas
Bandadas de gritos ahítos de dolor
Cuna sin canción, melodías naufragadas en oídos sordos
Habla Perséfone :
Musa de la primavera y el frío viento que abriga mi estar
Reina de los helados tugurios del Hades
Mi cuidad es el hades mis calles, mis esquinas , mis edificios tuertos
El santo oficio de la muerte es mi leyenda
Extrema unción al que nace por la prisa
Pétreas plazas sudando el domingo y la mañana de saxo extraviada en los bolsillos ahuecados de los inquilinos de la urbe estática
Fui raptada por el señor de la noche
Y me enseñó melodías y poemas, canciones que alegraban los corazones invernales
Fui elegida por él para reinar en las plutónicas noches de Lima
Las calles improvisan la noche y llevan al puerto donde la belleza es un mito
Aquí abajo en Lima , también hay un mar lleno de sirenas de falsos escotes
Los grillos sueltan su canción en tono de Blues, hay zampoñas y quenas y una batería rítmica acompasando cuerpos de bellas sirenas tatuadas en esquinas lúgubres sus roncas voces procuran imitar la dulzura de mis flautas, los acordes de mi címbalos
Cada tiempo caen en batidas y en, mazmorras y elevan plegarias a mi
¡Su Reina ¡
Salgo bajo palabra a matar mi rabia
A escandir mis versos, a sorber de las ubres de la nohe
La ambrosía que la envuelve
Mi voz es como el río dialéctico
Retorna irreparablemente a tu nombre
Y tu nombre es zozobra y carne en medio de mi
Yo contengo los mares subterráneos
Yo retengo en los espejos toda la belleza de la caterva ciega
Esclavo de mi carne
Último defensor de mis apetitos
Invoco el poder del estío
Mi amor ha anidado en la alta ventana de la noche
Donde el cuervo responde mis preguntas
Y tus ojos de luna y rimel observan tras el sueño de las pepas
En Lima hay bares sin salida
Bares que respiran incienso, bares palpitantes bombeando raudales de vino y alcohol, células vivas de la ciudad evenecente
Conforman el esqueleto las calles y las páncreas llenas de alegría
Y los pulmones ahítos de madreselvas y cientos de corazones unísonos
La soledad baila y goza en medio de la gente
Yo froto tus ojos regentes, tus lunas infinitas carcomidas por el sueño
Y veo tu silueta bailando al compás
De viejas guitarras
Por que ha de estar triste mi alma
Si aún recuerdo tus ojos y mato las noches
Desenterrando vestigios de amores surreales
Ruinas en donde la ternura es solo un recuerdo
Una prehistoria de camas vírgenes
Vestigios de tu cuerpo en mi memoria y tu piel alfombrando mis noches
Ardiendo en místicos altares
Tabernáculo sediento de dioses
hombres como arena en medio de la tempestad
hombres articulados hilos y alambres, estación sin tiempo de llegada
remota cólera del tiempo que nos golpea
y envejece sin nosotros
Por que ha de estar triste mi alma
Si en el monte de Collao eras una zarza ardiendo para mi
Lumbrera Estigia apostando la felicidad
Creando la liturgia que había que dedicarte
Poemas fatuos alumbrando la tibia marea del sur
Escolásticos gemidos en la estridencia del día
Góticos cantos para goliardos amigos
Y tú en medio, regentando mi vieja manía de acordarme de ti
En medio tú, como un faro tramposo
Que me guía a la zozobra en las rocosas costas del presente
MUJER
Mujer tatuada de noches en las canteras del frío
Mujer tatuada de dolor en los espasmos del nacimiento
Mujer tatuada de aromas en los vestigios de las camas
Mujer tatuada de versos en la oscura piel de tus amantes
Mujer tatuada de demonios en tu edad florida
Mujer tatuada de voces en tu infinito silencio
Mujer tatuada de alivio en el peligro de mis fauces
Mujer tatuada de desventuras en el surco de tu sexo
Mujer tatuada de dioses en tu triste mirada agnósticaMujer tatuada de éxtasis en la alborada del orgasmo
Mujer tatuada de dolor en los espasmos del nacimiento
Mujer tatuada de aromas en los vestigios de las camas
Mujer tatuada de versos en la oscura piel de tus amantes
Mujer tatuada de demonios en tu edad florida
Mujer tatuada de voces en tu infinito silencio
Mujer tatuada de alivio en el peligro de mis fauces
Mujer tatuada de desventuras en el surco de tu sexo
Mujer tatuada de dioses en tu triste mirada agnósticaMujer tatuada de éxtasis en la alborada del orgasmo
VII
Acabar este poema es mi diario suicidio. Sacar del desván la palabra ecuestre y al galope llevarte toda hasta desplomarla de belleza y cercanía
Luego del asalto , la tregua
La bandera blanca ondeando en tu vientre, hectárea fértil herida sagrada fecunda de blasfemia y resquemores
¡Yo te libero de la ternura ¡
¡Te instigo al acto razonable¡
¡Te unto de bálsamo y mirra
Beso tus labios inferiores
donde otros han dejado su aliento
Y han desgarrado las páginas en blanco de tus días
Donde otros han perdido la batalla
Yo erijo victorioso mi torre de marfil,
mi falo alejandrino en la magia de tu venustez
Yo instauro mi reinado de sueñosmolotov y mi tiranía de libros y de fábulas
Porque la verdad la reclama el poema
Como el esqueleto reclama su bala siniestra
Yo te nombro la segunda persona de mi tierra gramatical
De mi patria liberada de los proxenetas del verso,
De los púlpitos encrespados del domingo santo,
porque santa eres tú poesía
Yo te libero del espejo donde habitas junto a los sedimentos de la costumbre
Te nombro mi primer verso,
mi palabra capital esperando el hágase la luz - la noche ya nos extirpó el sueño -
Eres oráculo y profecía
Lavo mis manos y mi rostro en tus arcanos
Adivino tu silueta emergiendo de los abismos
¡ Oh ángeles desnuden su odio y tiemblen ante la razón ¡
Luego del asalto , la tregua
La bandera blanca ondeando en tu vientre, hectárea fértil herida sagrada fecunda de blasfemia y resquemores
¡Yo te libero de la ternura ¡
¡Te instigo al acto razonable¡
¡Te unto de bálsamo y mirra
Beso tus labios inferiores
donde otros han dejado su aliento
Y han desgarrado las páginas en blanco de tus días
Donde otros han perdido la batalla
Yo erijo victorioso mi torre de marfil,
mi falo alejandrino en la magia de tu venustez
Yo instauro mi reinado de sueñosmolotov y mi tiranía de libros y de fábulas
Porque la verdad la reclama el poema
Como el esqueleto reclama su bala siniestra
Yo te nombro la segunda persona de mi tierra gramatical
De mi patria liberada de los proxenetas del verso,
De los púlpitos encrespados del domingo santo,
porque santa eres tú poesía
Yo te libero del espejo donde habitas junto a los sedimentos de la costumbre
Te nombro mi primer verso,
mi palabra capital esperando el hágase la luz - la noche ya nos extirpó el sueño -
Eres oráculo y profecía
Lavo mis manos y mi rostro en tus arcanos
Adivino tu silueta emergiendo de los abismos
¡ Oh ángeles desnuden su odio y tiemblen ante la razón ¡
ALUCINADA CORDELIA
PREMIO NACONAL DE POESIA 2003
Asimilando los golpes de la nada y pariendo
Pequeñas piedritas doradas
Escribe de a pie y en frío
Poemas muertos
Porque ella es el poema
Patria o muerte en la cálida tierra de su sexo
Escriba de la noche
Aborta versos aterrados
Su sombra desangra cada sábado, la doliente abertura de su genio
Ella habita olvidada una extraña estatua ecuestre
Ella nunca pudo montar más que el viento.
Pequeñas piedritas doradas
Escribe de a pie y en frío
Poemas muertos
Porque ella es el poema
Patria o muerte en la cálida tierra de su sexo
Escriba de la noche
Aborta versos aterrados
Su sombra desangra cada sábado, la doliente abertura de su genio
Ella habita olvidada una extraña estatua ecuestre
Ella nunca pudo montar más que el viento.
DE PROFUNDIS
“terrible es aquel que no tiene nada que perder”
Goethe.
Goethe.
Tú que desencadenas la eternidad
Tu que respiras en el poema la melancolía del hombre
Tú que creas Paraísos cuando sueñas
¿ reconoces este pálpito
que ha muerto en incontables noches ?
¿ reconoces este sepulcro de carne
que ha saciado su sed agnóstica y sigue creyendo ?
El cálculo, la geometría, el tiempo, la materia,
Lo increado, el amor. Escalones hacia la luz
Pero no sé si suben o bajan
Los espejos son distancias de lo eterno
Estancias del amor fundamental
Los gusanos son las mascotas de mi carne
El tiempo me da de alma
Porque el alma es mi tiempo que pasa
Con la lentitud de un caracol anciano
Porque mi alma es el tiempo que pasa fantasmal
Desde la otredad
Y es esa pared invisible que me separa de ti
Murallas que alza mi ficción
El abismo que engorda con la incertidumbre de la aves
El abismo donde escondes tu misterio
Como luz que divaga, que distrae, que atrae,
Que retrae
Luz acariciada en el sueño más pesado
En el canto del cisne que muere
Bajo el crepúsculo olvidado
¿Quién puede dar fe que quizá me oigas
desde tu lejana indiferencia ?
¿Quién no puede sentir melancolía
por ese cielo de tarde con que nos ves ?
Tu que respiras en el poema la melancolía del hombre
Tú que creas Paraísos cuando sueñas
¿ reconoces este pálpito
que ha muerto en incontables noches ?
¿ reconoces este sepulcro de carne
que ha saciado su sed agnóstica y sigue creyendo ?
El cálculo, la geometría, el tiempo, la materia,
Lo increado, el amor. Escalones hacia la luz
Pero no sé si suben o bajan
Los espejos son distancias de lo eterno
Estancias del amor fundamental
Los gusanos son las mascotas de mi carne
El tiempo me da de alma
Porque el alma es mi tiempo que pasa
Con la lentitud de un caracol anciano
Porque mi alma es el tiempo que pasa fantasmal
Desde la otredad
Y es esa pared invisible que me separa de ti
Murallas que alza mi ficción
El abismo que engorda con la incertidumbre de la aves
El abismo donde escondes tu misterio
Como luz que divaga, que distrae, que atrae,
Que retrae
Luz acariciada en el sueño más pesado
En el canto del cisne que muere
Bajo el crepúsculo olvidado
¿Quién puede dar fe que quizá me oigas
desde tu lejana indiferencia ?
¿Quién no puede sentir melancolía
por ese cielo de tarde con que nos ves ?
CENIZAS DE CUERPO
“ En tus brazos yo abrazo lo que existe
la arena, el tiempo, el árbol, la lluvia ”
P. Neruda
la arena, el tiempo, el árbol, la lluvia ”
P. Neruda
¿ Qué negro fuego gobiernas
en mis noches de ceremonias y lazos ?
¿ qué mar colérico me arroja a tus arenas
cual indefenso naufrago arrancado de su fe ?
¿ Qué magia has desatado en mi interior
lleno de miedos y certezas ?
Oh amor fundamental de mi ternura
Voy a ti con mi cuerpo de cal y canto
Al tuyo de arena y sal comprometida
Para construir la casa del poema
En el solaz de nuestros cuerpos orillados
En el azar y el amor
Por que soy tu destino irreparable
Esto que los físicos no comprenden,
Esto que los académicos llaman teoría del arte
Y es tan simple como ir hacia ti
Con el tiempo en mis brazos y el desconcierto en mis ojos
Como repentino silencio a después de batalla
Y acribillar el yotuelnosotrosvosotrosellos
Y nos quedamos en el nosotros
Aislados y primitivos en las cenizas del silencio
que ardió por milenios,
Porque, amor mío, duele más tu presencia que tu sombra
Duele más saber que podrías extraviarte en el mar
De nuestras contradicciones
Es tan sencillo comprender el verbo Ser
Pero tan triste saber que también puedes no estar
Sólo tu voz conjuga con esta gramática que se cae a pedazos
Sólo tu voz de ceniza invocatoria.
Aliento candente de lo macabro
Saber que te has ido con el mar
Y que sólo me queda contemplar la herida
Mis dedos deambulan en tu caracol de placer
Y eres la pureza de aurora en el espejo matinal
El crepúsculo devora el horizonte de mi cuerpo
Las cóncavas paredes de mi voz
Las noches en vela de mis ojos
Porque el mar ruge desde mis sueños
Porque sueño las olas que te tocan
Que poseen tus despertares en la orilla
Recitada en los tejidos de la aurora
Bajo aquellas lunas y aquellos espejos
Que reclamaban tu presencia
Tenía la ceguera en mis manos
Para tocarte en mi oscuridad
Para tocarte con mi ternura de ave solitaria
Ceguera total de mi luz
Ceniza mía
Fuego fatuo del despertar
Hay un dios que agoniza en tu pecho,
Hay dos amantes que se observan desde lejos,
Un gato triste
que vela por el mundo,
Con la mirada pétrea de su negrura,
Un dios lacónico que recita versos de viento
Poemas de mareas y fuego
Bajo los despojos de la noche,
Donde el relámpago se parte en dos
Y las cenizas dejan un rastro de amantes
perdidos irreconciliablemente
La luz se petrifica
Y el poema es un calabozo de palabras
Las palabras cuerpos sobre el altar del silencio
Y cuidado con el silencio que merodea entre los dos,
Cuidado con el tiempo que nos condena a domesticarlo.
Basta con acercarme a ti
Para darle otro significado al mundo
Para olvidarme de las metáforas y abrazar el Verbo
O el último verso que time con tu corazón
Con el que asomas pos mis ojos, ves como desde más allá
Y verbalizas tu asombro, tus ojos se llenan de magia
Como grandes lunas turquesas
Apareándose en el crepúsculo
Amor mío, creas el relámpago en tu risa
Y abro los ajos a la belleza
Me bebo el mar a tu salud
Oigo como el cisne canta moribundo
Toco la eternidad y eres tu detrás de ella
Llena de precariedades
Como una diáfana tempestad de subsuelo,
Como un canto acorralado
Ven amor mío, asómate a la lluvia
Que embellece más tu ternura repleta de insignificancias
Ven y yo habré de irme hacia la otra orilla
Aquella que me haga cómplice de este crimen hermoso
Secreta reencarnación de la aurora
Ríes de noche, bailas con la noche, creas la noche
Yo soy las cenizas del poema que nace en tu vientre.
en mis noches de ceremonias y lazos ?
¿ qué mar colérico me arroja a tus arenas
cual indefenso naufrago arrancado de su fe ?
¿ Qué magia has desatado en mi interior
lleno de miedos y certezas ?
Oh amor fundamental de mi ternura
Voy a ti con mi cuerpo de cal y canto
Al tuyo de arena y sal comprometida
Para construir la casa del poema
En el solaz de nuestros cuerpos orillados
En el azar y el amor
Por que soy tu destino irreparable
Esto que los físicos no comprenden,
Esto que los académicos llaman teoría del arte
Y es tan simple como ir hacia ti
Con el tiempo en mis brazos y el desconcierto en mis ojos
Como repentino silencio a después de batalla
Y acribillar el yotuelnosotrosvosotrosellos
Y nos quedamos en el nosotros
Aislados y primitivos en las cenizas del silencio
que ardió por milenios,
Porque, amor mío, duele más tu presencia que tu sombra
Duele más saber que podrías extraviarte en el mar
De nuestras contradicciones
Es tan sencillo comprender el verbo Ser
Pero tan triste saber que también puedes no estar
Sólo tu voz conjuga con esta gramática que se cae a pedazos
Sólo tu voz de ceniza invocatoria.
Aliento candente de lo macabro
Saber que te has ido con el mar
Y que sólo me queda contemplar la herida
Mis dedos deambulan en tu caracol de placer
Y eres la pureza de aurora en el espejo matinal
El crepúsculo devora el horizonte de mi cuerpo
Las cóncavas paredes de mi voz
Las noches en vela de mis ojos
Porque el mar ruge desde mis sueños
Porque sueño las olas que te tocan
Que poseen tus despertares en la orilla
Recitada en los tejidos de la aurora
Bajo aquellas lunas y aquellos espejos
Que reclamaban tu presencia
Tenía la ceguera en mis manos
Para tocarte en mi oscuridad
Para tocarte con mi ternura de ave solitaria
Ceguera total de mi luz
Ceniza mía
Fuego fatuo del despertar
Hay un dios que agoniza en tu pecho,
Hay dos amantes que se observan desde lejos,
Un gato triste
que vela por el mundo,
Con la mirada pétrea de su negrura,
Un dios lacónico que recita versos de viento
Poemas de mareas y fuego
Bajo los despojos de la noche,
Donde el relámpago se parte en dos
Y las cenizas dejan un rastro de amantes
perdidos irreconciliablemente
La luz se petrifica
Y el poema es un calabozo de palabras
Las palabras cuerpos sobre el altar del silencio
Y cuidado con el silencio que merodea entre los dos,
Cuidado con el tiempo que nos condena a domesticarlo.
Basta con acercarme a ti
Para darle otro significado al mundo
Para olvidarme de las metáforas y abrazar el Verbo
O el último verso que time con tu corazón
Con el que asomas pos mis ojos, ves como desde más allá
Y verbalizas tu asombro, tus ojos se llenan de magia
Como grandes lunas turquesas
Apareándose en el crepúsculo
Amor mío, creas el relámpago en tu risa
Y abro los ajos a la belleza
Me bebo el mar a tu salud
Oigo como el cisne canta moribundo
Toco la eternidad y eres tu detrás de ella
Llena de precariedades
Como una diáfana tempestad de subsuelo,
Como un canto acorralado
Ven amor mío, asómate a la lluvia
Que embellece más tu ternura repleta de insignificancias
Ven y yo habré de irme hacia la otra orilla
Aquella que me haga cómplice de este crimen hermoso
Secreta reencarnación de la aurora
Ríes de noche, bailas con la noche, creas la noche
Yo soy las cenizas del poema que nace en tu vientre.
CENIZAS DE CUERPO
“Te he buscado, tesoro, he cavado en las noches más profundas”
Rainer María Rilke
Rainer María Rilke
NACIMIENTO DE LA NOCHE
Mis ojos admiran la ola olvidada del mar
El cielo prehistórico donde los ángeles huelen a delirio
Después de la última marea donde te escondes
La noche aún se mantiene de pie
Acariciando sus heridas marinas
Y escondes tu pálido cuerpo, herencia del silencio y el mármol
Después de la última marea
Tus ojos sentenciarán los crepúsculos
La noche primogénita que amparó el silencio.
¿ Qué himnos canta la noche
que mantiene insomne a las fieras ?
¿Qué yugular, qué labios, qué Paraíso,
qué orilla llega al tibio mar donde descansas ?
Mi voz se convierte en tu voz,
En el eco de tu cuerpo que me sueña
Y por lo tanto soy, una voz brillando en el silencio de tu sueño
En el eco de tu cuerpo que me sueña,
Y por lo tanto soy, un pálpito de laberintos
De espejos rotos en el corazón de tu alma
De claustrofobias de aves dormidas en su cielo
Envejece la noche,
Encanece en el centro de su luz
Y sigo soñando con el arrobado éxtasis
De la inocencia
El jazmín es la fragancia de tu sexo
Y son azules los lagos donde se orillan los unicornios
Donde cantan los cisnes desde su moribunda eternidad
Eres la princesa de la torre
La bella durmiente del nembutal
Cuando despiertes con un bostezo de poema
Muchas estrellas se habrán suicidado
Saltando al centro de tu cuerpo
Tú recuerdas mi voz adusta
Mis ojos de piedra negra ceremonial
Recuerdas mi naufragio en tu sombra
Las flores semánticas que duermen en los labios de la tierra
Los castillos de arena en plena tempestad
Los espejos que nos multiplicaban apaciblemente
Princesa de arena, reina de la orilla prohibida
Y de las olas adolescentes
Duermes en tu castillo de creencias vanas
En tu piel, en tus manos
En tu mirada cerrada al mundo que no sueña
Porque está prohibido descansar
En la orilla del amor
Pactamos en la neutralidad del poema
Pactamos esa paz aparente con la que sueñan los tiranos
Pactamos con la complicidad del amor
En los campos que amansan a sus muertos
Donde llueven flores que sonríen
Donde las estrellas detienen su movimiento eterno
Cenicienta de las calles más mugrosas
Lágrima de media noche
Pactamos para que el mundo no convalezca más
Para que la sangre no escape de su cause
Para que los ríos no despierten
Para que nos dé sombra el Paraíso
Y sólo queda la ciudad que nos da de alma
Y sólo queda el Tahigeto
Desde donde arrojamos a los dioses al olvido.
Nuestro mundo
no es el mundo de lo obvio
No es el mundo de la ecuación
Ni del cálculo
Nuestro mundo es el del liquen
Es el de la hoja tierna atrapada en el
cuerno del unicornio
Donde el mono dogmático se espanta
Donde el poema
Nace como flor china
En la infinitud virgen de tu piel.
Mis ojos admiran la ola olvidada del mar
El cielo prehistórico donde los ángeles huelen a delirio
Después de la última marea donde te escondes
La noche aún se mantiene de pie
Acariciando sus heridas marinas
Y escondes tu pálido cuerpo, herencia del silencio y el mármol
Después de la última marea
Tus ojos sentenciarán los crepúsculos
La noche primogénita que amparó el silencio.
¿ Qué himnos canta la noche
que mantiene insomne a las fieras ?
¿Qué yugular, qué labios, qué Paraíso,
qué orilla llega al tibio mar donde descansas ?
Mi voz se convierte en tu voz,
En el eco de tu cuerpo que me sueña
Y por lo tanto soy, una voz brillando en el silencio de tu sueño
En el eco de tu cuerpo que me sueña,
Y por lo tanto soy, un pálpito de laberintos
De espejos rotos en el corazón de tu alma
De claustrofobias de aves dormidas en su cielo
Envejece la noche,
Encanece en el centro de su luz
Y sigo soñando con el arrobado éxtasis
De la inocencia
El jazmín es la fragancia de tu sexo
Y son azules los lagos donde se orillan los unicornios
Donde cantan los cisnes desde su moribunda eternidad
Eres la princesa de la torre
La bella durmiente del nembutal
Cuando despiertes con un bostezo de poema
Muchas estrellas se habrán suicidado
Saltando al centro de tu cuerpo
Tú recuerdas mi voz adusta
Mis ojos de piedra negra ceremonial
Recuerdas mi naufragio en tu sombra
Las flores semánticas que duermen en los labios de la tierra
Los castillos de arena en plena tempestad
Los espejos que nos multiplicaban apaciblemente
Princesa de arena, reina de la orilla prohibida
Y de las olas adolescentes
Duermes en tu castillo de creencias vanas
En tu piel, en tus manos
En tu mirada cerrada al mundo que no sueña
Porque está prohibido descansar
En la orilla del amor
Pactamos en la neutralidad del poema
Pactamos esa paz aparente con la que sueñan los tiranos
Pactamos con la complicidad del amor
En los campos que amansan a sus muertos
Donde llueven flores que sonríen
Donde las estrellas detienen su movimiento eterno
Cenicienta de las calles más mugrosas
Lágrima de media noche
Pactamos para que el mundo no convalezca más
Para que la sangre no escape de su cause
Para que los ríos no despierten
Para que nos dé sombra el Paraíso
Y sólo queda la ciudad que nos da de alma
Y sólo queda el Tahigeto
Desde donde arrojamos a los dioses al olvido.
Nuestro mundo
no es el mundo de lo obvio
No es el mundo de la ecuación
Ni del cálculo
Nuestro mundo es el del liquen
Es el de la hoja tierna atrapada en el
cuerno del unicornio
Donde el mono dogmático se espanta
Donde el poema
Nace como flor china
En la infinitud virgen de tu piel.
ARTEMISA
Soy de algún modo
Prisionero de tu distancia
Abrazo el vacío que dejas al pasar
Y bordeo el vano abismo de tus ojos
No sé si es un misterio tu presencia luminosa
O si es un espejismo de mi soledad
MI nostalgia me otorga el derecho a especularte
Cuántas cosas se han perdido en el irremediable
tiempo
Ahora Un terrible vacío dejan los relojes
Horas perdidas, apremios por verte
Mi soledad es el habitad de los duendes
Mágica instauración de la esperanza
Por eso escribo sin saberte prisionero de tu distancia
Hermosa magia la de imaginar tu rostro
Donde la sonrisa reina impune.
Prisionero de tu distancia
Abrazo el vacío que dejas al pasar
Y bordeo el vano abismo de tus ojos
No sé si es un misterio tu presencia luminosa
O si es un espejismo de mi soledad
MI nostalgia me otorga el derecho a especularte
Cuántas cosas se han perdido en el irremediable
tiempo
Ahora Un terrible vacío dejan los relojes
Horas perdidas, apremios por verte
Mi soledad es el habitad de los duendes
Mágica instauración de la esperanza
Por eso escribo sin saberte prisionero de tu distancia
Hermosa magia la de imaginar tu rostro
Donde la sonrisa reina impune.
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